El Área de Fonoaudiología de la Fundación Teletón concentra una diversidad de recursos innovadores orientados a la evaluación, la intervención y la orientación de niños con patologías que afectan el sistema neuromotor.
La Lic. Laura Domínguez, una de las integrantes de esta unidad, pone de relieve en la siguiente entrevista que uno de los aspectos clave de desarrollo representa la intervención temprana, que para Teletón supone abordajes fonoaudiológicos en pacientes menores de tres años.
“Ayudamos a la evaluación global del paciente y al proceso de rehabilitación e inclusión, que son los objetivos fundamentales. Por eso decimos que no solo atendemos al paciente, sino también interactuamos con los demás compañeros del equipo desde el punto de vista formativo”, señala Domínguez.
¿Cómo se podría describir la función del Área de Fonoaudiología?
Las fonoaudiólogas del Centro Teletón tenemos como objetivo la evaluación, la intervención, y la orientación a niños y jóvenes que padecen diferentes patologías que afectan el sistema neuromotor. Un tipo de intervención es la intervención temprana, que ha sido uno de los puntos más importantes de desarrollo, porque solía ser un área bastante descuidada, no por negligencia, sino porque es algo nuevo en cuanto a la atención y rehabilitación. No es habitual derivar un niño a un fonoaudiólogo antes de los tres años, pero en Teletón se están haciendo abordajes fonoaudiológicos a bebés, ya sea por patologías o por factor de riesgo.
La intervención va de la mano con la orientación, no solo a la familia, sino también al equipo tratante de la red secundaria. Es decir, son niños cuya rehabilitación lleva de mediano a largo plazo en la mayoría de los casos y que requieren de un profesional que los siga por mucho tiempo, a veces años, otras veces durante todo su desarrollo.
Nosotros analizamos cómo podemos ayudar, qué es lo que le falta a cada paciente y qué observamos, ya que muchas cosas de riesgo están ahí y se necesitan abordar.
¿Quiénes integran esta unidad y alrededor de cuántas atenciones se hacen mensualmente?
Nosotros somos cinco fonoaudiólogos titulares, la Lic. Maria José Margall, la Lic. Mariana Muttoni, la Lic. Virginia Guasco, la Lic. Natalia Osorio y yo. Nos dividimos en dos turnos, matutino y vespertino. En muchas ocasiones se requiere de colegas suplentes, porque las atenciones no se pueden interrumpir, y, de hecho, no se interrumpen a lo largo de todo el año. Para las suplencias contamos con la Lic. Julieta Depauli y la Lic. Paula Alonso, quienes no solo cubren a sus colegas durante las licencias reglamentarias, sino también en casos de formación de cursos de postgrado, por citar un ejemplo.
En lo que respecta al número de atenciones fonoaudiológicas, tenemos, aproximadamente, un total de 254 al mes.
¿Cómo se insertan las funciones de esta unidad en el modelo de intervención multidisciplinaria de Teletón?
Ayudamos a la evaluación global del paciente y al proceso de rehabilitación e inclusión, que son los objetivos fundamentales.
Por eso decimos que no solo atendemos al paciente, sino también interactuamos con los demás compañeros del equipo desde el punto de vista formativo, es decir, nos formamos con el aporte de ellos, que vienen de distintas áreas que no son las más comunes vividas por el fonoaudiólogo en la consulta externa. También es enriquecedor compartir con la psicopedagoga, que no siempre es una terapeuta habitual en los equipos de rehabilitación.
Por otro lado, tratamos de compartir lo referente a la actualización de técnicas de evaluación, para tener un lenguaje en común, porque en las instancias de compartir y discutir sobre el paciente, cada uno va aportando lo nuevo en lo que se va formando, para entendernos entre todos.
¿Esta especialidad, específicamente orientada a niños y adolescentes con discapacidad, ha evidenciado avances, está sujeta a permanentes cambios, en línea con las potencialidades que ofrecen las nuevas tecnologías?
Se han registrado muchos avances, porque nos ha obligado a todos a pensar desde otro lugar respecto a cuál es el granito de arena que aportamos al paciente, a ver en qué manera nosotros colaboramos y cómo ayudamos a la familia en lo que refiere al día a día.
Siempre pensamos en el niño con el trastorno motor y el objetivo de que camine y de que mueva sus manos. Pero también hacemos énfasis en la comunicación y en las habilidades para alimentarse, que son básicas y forman parte de lo nutricional, de lo vital.
Los cambios se verifican en la comunicación, en el desarrollo y en todo lo que tiene que ver con técnicas alternativas.
Porque al plantearnos objetivos de comunicación y al entender el potencial de las nuevas tecnologías, trabajamos en equipo con el área de Ingeniería. Los profesionales de Ingeniería nos aportan información sobre avances y nosotros, a su vez, expresamos inquietudes sobre qué necesitamos resolver en los pacientes.
También existe el desafío de trabajar limitadamente, porque las tecnologías son muchas y diversas, pero la población nuestra es variada, y la mayor parte es una población de recursos muy limitados.